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Él camina, camina al laburo, a la facultad, a lo de su novia, a lo de su psicóloga, siempre por el mismo lugar, pensando, boludeces como a veces dice, pero para él son revelaciones, siempre revelaciones, sobre el mundo, sobre su vida, sobre la vida de los demás, sobre la vida así a secas, dura y pijuda como el mundo que lo rodea y no para de garcharlo cotidianamente, que deja de lado cuando llega a destino. A veces lee, cuando agarra un poco de ganas en el transporte público, lee boludeces como dice, pero para él son un lugar de poder, donde se siente lleno, o que se llena, que no entiende, pero que quiere creer que sí, porque le gusta imitar, o como piensa, copiar, usar, violar, profanar, etc...  Camina, va y viene haciendo los mismos recorridos a los mismos lugares, nunca un desvío, o pequeños que no son tan desvíos porque siempre llega al mismo sitio en el mismo tiempo, nunca una pérdida, una negación rotunda a hacer lo que tiene que hacer, lo que cree que tiene que hacer. Lo pi...

Volvimos al pedo...

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Será que me mudo con mi novia o eso sólo aceleró la vertiginosa incertidumbre de qué vamos a hacer en este momento histórico en que estamos vivos. Puede ser que no tengo treinta pero casi o que veo que de golpe el mundo ha echado para atrás todo su cuerpo, erizado los pelos mostrando los dientes. Tengo la sensación de ansiedad ante la posibilidad de que pase algo que no sé cómo enfrentar, pero que me encantaría, porque el cinismo está de moda, que suceda en mis narices... En Argentina ganó Macri porque parece que estábamos afuera del mundo y volvimos rebosantes de alegría para jugar con los amigos que dejamos en el jardín del edén capitalista, más imbécil que el de una biblia reciclada. Pero de golpe ganó Trump en USA y parece que se mete en su casa para cerrar la puerta y parece que lo otros que tienen pelota también se van a dormir a su casa con la puerta bien cerrada. Afuera nos quedamos unos cuantos perejiles, medio pobretones, con una escuela mejor que otra, más grandes o más ch...

Las ventanas

Las ventanas en esta oficina no dan a mi sector, entenderás que no es muy divertido, y entonces vivo a luz de lampara, que no es menos artificial que la del sol, pero inevitablemente tiene menos claridad, como cuando ves jugar al que sabe al lado de 20 que no tienen idea pero que igual cobran... y es aburrido, sin brillo uno se vuelve opaco. No es simplemente la luz el problema, trabajar te vuelve opaco, ya nada pasa y te arrastra, todo rebota pero sin intensidad, quedas gris, un gris de mierda. A veces intento no mirar la pared para que el encierro no se ponga áspero. Hice este blog porque no quiero escribir mi novela en este ambiente de mierda que me da comer y que se vuelva gris, prefiero que quede negra, bien sucia, pero no gris y aburrida. Pero todo esto es irrelevante para vos, ¿no? Pensar que arafue hay gente que también, aunque le pegue el sol, está gris porque labura, simplemente porque laburar te vuelve gris. ¿Qué hacer? Lenin ya escribió un libro que no leí, pero igualmente...