Encontrarse
Encontrarse, algunos dicen, pero la disolución es más una cuestión de apertura corporal.Abrirse a una nueva forma, deforme, idiota, torpe... la intensidad se abisma sobre la piel y la sangre se escurre en cada centímetro donde recorro tus labios, donde me encuentro con su otredad, no yo, ni él, ni ella, una desorganización estructural de las formas que las aniquila liberando esa profundidad de las superficies. Inexplicable en sentimientos. No hay calor, no hay frío, no hay nada, una desintegración infinitesimal... el infinito en un par de horas, unas simples horas donde la música vibra y recorre más rincones que espacios. Cuando te veo, cuando te veo estiro la mano y luego caigo en la cuenta que siento tu estómago, siento como tus ácidos gástricos consumen la misma cerveza que yo, a otro ritmo. Estamos descordinados, felices en nuestro ritmo... sin identificación con el otro, el otro no se hace uno conmigo, no se hace nunca, mi yo no vale más que mis pies moviéndose, quizás menos... si...